- ¿Cuantas soledades y sueños rotos hicieron falta para que naciera el verde cauce, que repleto de mágicos llantos, torna en esperanzas los adioses y en humedad las bocas secas de las incertidumbres?
Javier Pelayo es uno de mis mejores amigos y hace casi dos años me regaló algo que jamás olvidaré y que tiene un valor inmenso para mí: una canción dedicada a mi hermano, que acababa de fallecer. El jueves en el concierto tendré el honor y la suerte de cantarla junto a Javier... será un momento emotivo. Por la amistad, por la vida, por los sueños, gracias Javi!




