martes, 15 de marzo de 2011

Malas rachas.

Cuando las tempestades se hacen amigas de las epidemias y deciden dar un largo paseo por el campo, yo tengo siempre la maldita suerte de haberme ido a hacer fotos del paisaje, o a intentar inspirarme sobre una gran roca, que suele terminar sobre mí. Hablo simbólicamente, metafóricamente, claro… sin caer en el arrebato romántico de Bécquer cuando dijo aquello de “mi vida es un erial…” sería demasiado, y yo tengo muchas cosas maravillosas en mi vida. Pero sí que es cierto que esas malditas rachas, que a todos nos azotan alguna vez, se están cebando conmigo, como si los Dioses olímpicos en pleno hubieran decidido que este buscador de Luz en realidad es un aliado de los Titanes.
Espero con ansiedad la primavera… espero con ilusión la nueva energía que mi mente y mi errática salud necesitan para volver a ser yo mismo, ese que lucha, ese que medita alegremente, ese que ama y lo demuestra, y que va plantando ilusiones que luego riega…

Esas malas rachas que todos hemos tenido, esas no, os lo ruego, no las recicléis… ¡a los Titanes con ellas!

viernes, 11 de febrero de 2011

Estaba malito y se ha ido al cielo...

Nadie lo entiende, mi querida Gacela… y tú esperas que te lo explique porque crees que tu papi lo sabe todo… si te digo que Sanín, tu abuelo, se ha ido al cielo, vas a querer ir con él para volar y ser un ángel. Pero eso no puede ser.

Es cierto, ya no le veremos nunca, o quizás sí, nadie lo sabe, pero ten por seguro que no le olvidaremos. Tu abuelo era tan bueno que seguramente le hayan dado ya un trabajo especial, allá en el Oriente Eterno. Puede que incluso colabore con los Reyes Magos -ya sabes lo manitas que era arreglando cosas- y quizás cada noche de Reyes él también llegue en silencio a nuestra casa para dejarte su regalo…

-¿Por qué papá, por qué la gente se muere?

Siento la impotencia de no saber combinar adecuadamente la fantasía necesaria, la fe de otros y la cruda realidad, para que no me sufras con lo evidente: que todo es pasajero… pero te prometo, mi amor pequeño, (así te llamaba tu abuelo) que voy a hacer lo imposible para que las sonrisas ganen holgadamente al llanto en tu carrera por esta vida, para enseñarte a reflexionar, a pensar y estudiar con las ganas de alguien que desea saber, compartir y comprender.

Mi Pequeña Gacela, debes ser feliz; ese es el mejor regalo que le puedes hacer a tu abuelo y a todos los que te queremos, aunque de momento no lo entiendas…

martes, 25 de enero de 2011

27 de enero: Día Internacional del Holocausto

¡¡¡NUNCA MAS ! ! !


“Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”
Fue aprobado el 1º de noviembre del 2005 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, por consenso de 192 países. La ONU, a través de la Resolución 60/7 que declara al 27 de enero como Día Internacional del Holocausto, insta “a los Estados Miembros a que elaboren programas educativos que inculquen a las futuras generaciones las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro” y “rechaza toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico”.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Ayer, en los brazos del Puente, se rompió un candado.

Ayer el Puente de San Pablo, impasible ante las miserias humanas, se presentaba ante mí con su aspecto más frío… silencio de hierro, siglos acumulados siendo mudo testigo de los lamentos hechos pasos. Recipiente de amores lentos, de desdichas apresuradas, de tentaciones incomprensibles… Es paradójico que ahora sus barandillas estén llenándose de candados, cual italiano compañero de funciones, para atrapar simbólicamente un juvenil amor y hacerlo eterno, hasta que la muerte les separe, o aún después…

Quién sabe qué pensamientos atormentaban ayer a ese pobre hombre: quizás un candado roto, o la triste e indignante desesperación de una hipoteca inasumible… o la insatisfecha demencia del “loco” de Flaubert… No terminó de cruzar el puente…

Y a mí me dejó con la gélida caverna de las dudas abierta de par en par, con la tristeza de ver una vida rota.

Hay quien dice que se deberían poner barreras al puente pare evitar estas “huídas”, pero sería inútil… Y poner obstáculos a la tristeza humana parece utópico; Quizás ayer alguien podría haber escuchado su voz, haberle dado consuelo y esperanza, pero en lugar de eso, el deshumanizado protocolo del día a día le convirtió en un número más, en un desdichado cuerpo cubierto sobre el suelo de la Hoz.

Ayer, en los brazos del puente, se rompió un candado…

jueves, 14 de octubre de 2010

Nuevo libro

El día 13 de octubre el Presidente del Congreso, José Bono, presentó en Toledo este libro, en el que colaboro con dos artículos. Un trabajo riguroso coordinado por Ángel Luis López Villaverde. A continuación os dejo una reseña del libro, aparecida en el ABC el sábado pasado:




lunes, 4 de octubre de 2010

Gracias Carol

Nunca se sabe cuándo se va a encontrar uno con una Hada... y en el sitio más insospechado aparece...que se lo pregunten a mi pequeña Gacela... el caso es que descubrimos a Carol revoloteando y esparciendo su alegría en el Sephora de la puerta del Sol y estas palabras son para ella, con nuestro cariño y amistad.
Un saludo Carol.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Una cuestión planteo:

¿Seguimos los poetas siendo viento del pueblo? ¿Nos necesita?

Espero vuestras respuestas y reflexiones.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

De vuelta

El verano no es buena estación para mantener al día este Hojaldre... pero ya de regreso a la rutina aparezco de nuevo para compartir con todos estos desahogos...

sábado, 29 de mayo de 2010

Poeta de escaparate local.

Me lo escribieron con miradas:

-Para ganarte,
para decirte que yo soy la hiedra
y tu el trébol;
que yo tengo amigos diarios
y tu solo lectores esporádicos,
para ganarte,
porque me va el placer en ello,
te cuento que tus poemas
rozan el suelo
y que los míos viven en su escaparate.

(otro “poeta”)

Contestó mi mirada:

-¿De qué tienes miedo, poeta floreado?
¿De tu banal poética?
Los grillos sin noche
son egoístas
por naturaleza...

lunes, 10 de mayo de 2010

Miguel Hernández, Poeta eterno....

“Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de un imponente modo a ti, a mí, a varios, hacia el pueblo”.  (Miguel Hernández)

martes, 4 de mayo de 2010

CUENCA: (Voz de fondo para guión de video melancólico)

En esta ciudad el tiempo se ve pasar lento y cansino, implacable, pero enfriado por los grandes recuerdos de ayer, la inútil prisa de hoy y la falta de motivación del mañana.
La noche es propicia para enmarcarse en un cuadro mágico, calles de piedra y leyenda, de perdida prosperidad, de corte medieval, renacentista y barroco. Es cierto, se aprecia en el aire un aroma a sencillez, a intensa historia, muchas veces perdida, cuando no tristemente ignorada, pujando por hacerse un hueco en un rincón del recuerdo justo.
Con el cambio de luz, Cuenca despierta cada día y recoge los fantasmas de la noche para abrir sus calles a los pasos cotidianos.
Las arrugas de una ciudad son los surcos de sus paseos lentos, cauces estancados pujando con etéreos y esporádicos berrinches de progreso.
A un torrente de bullicio que eclosiona como fugaz primavera de día festivo le sucede la más frustrante y fría soledad de los días de diario.
Quizás se sienta más aquí el alma de las cosas inanimadas.
Puede que su aroma inspire esa paz que hace de esta tierra una húmeda siembra de poetas y una fábrica de austera y bondadosa rudeza.
Cuenca es un bello pero simple poro del mundo por el que es muy difícil sudar. Los tonos increíblemente rojos de su atardecer cubren sus relieves de cotidiano romanticismo, al tiempo que las campanas de siempre entonan en re menor su público “ea culpa”.

domingo, 25 de abril de 2010

El Libro de Artista más largo del mundo

Sostiene Villalba, como el Pereira de Tabucchi, que hace años que terminó de crear el libro de artista más largo de mundo. Sostiene Villalba, que sostengo que es mi padre, que tras breves exposiciones y escuetos reconocimientos locales su gran libro duerme entristecido en su literario sarcófago. Realmente es el libro con más longitud del mundo conocido... Un notario lo midió, doy fe...y dentro, collages, dibujos, textos y desahogos salpicados de creación artística roncan con aires de fado portugués en el limbo de lo ignorado.
Sostiene Villalba, como Pereira, que está dispuesto a regalarlo a algún zoo contemporáneo....
Yo te cuido al "bicho", padre, no quiero que termine en un alma-zen junto al espíritu insolvente o al artista indoblegado...


miércoles, 7 de abril de 2010

El Molino Mágico

En los "Hojaldres en la despensa" (margen derecho del blog) os dejo un nuevo cuento, "El Molino Mágico",  que fue premiado y publicado hace años como finalista de un concurso de cuentos organizado por la Asociación de Amigos de los Molinos, de Mota del Cuervo. Espero que os guste.

sábado, 3 de abril de 2010

Recuerdo de las Turbas

Esta tarde es tarde de recuerdos en mi mochila nazarena, de esos recuerdos que se graban para siempre en la conciencia infantil y que afloran cuando menos te lo esperas, cuando más grata melancolía pueden provocar, para afirmarle a uno mismo la feliz magia de su infancia.

Comparto con ustedes uno de esos recuerdos: las Turbas…
Las oía pasar…

Era demasiado pequeño como para asomarme a la puerta a las seis de la mañana. La casa de mis padres es un bajo y antes de que la vieja tienda de “el Cotolito” dejase de vender frutos secos para convertirse en nuestro salón, no teníamos ventanas para asomarnos a la calle de las Torres y ver pasar las turbas…

Creo que entonces me impresionaban mucho más…

Era el miedo de escuchar una ola de temblor. Su significado, su ausencia de imagen real inspiraba en mí la recreación de algo sublime y misterioso.

El único amanecer del año en el que los clarines y tambores de la muerte me despertaban.

Entonces las dudas todavía no me asaltaban, y sentía realmente los pasos de Jesús hacia su castigo, precedido de ángeles y demonios que revisaban los dinteles de las puertas para asegurarse de que el cordero había sido sacrificado... Estaban ahí fuera, apenas a unos metros de mí… sentía el golpear de las horquillas pasar fugazmente por la estación de mi pensamiento adormecido…

Después, el silencio, la calma bajo las sábanas frías…

Ya han pasado… dentro de unas horas me levantaría para vestir mi pequeña túnica, empuñar mi tulipa y ver cómo la turba se transformaba en hombres que me daban el testigo para seguir cumpliendo ese magnifico guión con final feliz.

Era un tiempo, todavía, sin los dioses de los hombres castigando y atormentando mi conciencia.

Era un tiempo en el que plantar fideos en una maceta resultaba una prueba crucial para empezar a perder mi sana inocencia.

Apenas tenía diez años...

Alguna cosas han cambiado desde entonces sus colores, incluso en los recuerdos.

Pero sigo pensando en las estrellas como si fueran luces, velas encendidas al alcance de las manos y, soñando, he ido plantando ilusiones de tulipa bajo la tierra...

Nazarena

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