domingo, 28 de febrero de 2010

Entrevista inédita

Hace unos cuantos años, el escritor Raul Torres me hizo una entrevista con el propósito de publicarla en el periódico con el que colaboraba por aquel entonces. No sé si es que no pasó la censura o qué, el caso es que esta entrevista nunca se publicó y he pensado compartirla ahora con los lectores y amigos de Hojaldre de Ideas. El periódico, lamentablemente, ha desaparecido. Y mi amigo Raul, ni se acordará...
Aquí la tenéis:

-¿Qué recuerdo feliz tienes del Instituto, la escuela, de tus amigos, correrías, etc? ¿a quién echas de menos? ¿cuál es tu añoranza sentado en cualquier terraza de Carretería?


Tengo muchos y buenos recuerdos del instituto, en el Santiago Grisolía maduré como persona, tuve excelentes profesores que me hicieron comprender la importancia de cultivarme culturalmente (no cito a ninguno porque todos me aportaron algo bueno). Allí mis compañeros y yo creamos el Grupo de teatro In Fraganti, con el que hemos estado actuando en Segóbriga y en muchos otros sitios durante siete años. Aquellos compañeros se convirtieron enseguida en mis mejores amigos y nos sigue uniendo el amor por la cultura clásica y por el teatro. Echo de menos estar sobre las tablas con mis amigos y resucitar a Plauto delante de 2000 jóvenes, decirles entre risas y “morcillas” que el teatro no es ningún “peñazo” y que las Humanidades son imprescindibles para el desarrollo del Ser Humano...

Añoro, con la rabia que imprime en la edad la fugacidad del tiempo, esas tardes de verano sentado en la terraza de “Ruiz” o “la Martina”, cuando mis padres me llevaban a ver las carrozas de las fiestas de san Julián, cortaban el tráfico y yo podía andar libremente por donde pasaban los coches, fue una de las primeras sensaciones de libertad que experimenté en mi infancia.



¿Cuenca para ti es un recuerdo? ¿Qué debes a Cuenca? ¿Qué momento de Carretería te estremece, te entusiasma?


Lo era cuando vivía fuera, en Madrid, siempre hablaba de Cuenca a todos, mi ilusión era vivir aquí. A Cuenca le debo muchas cosas, lo primero de todo es que esta tierra vio nacer a mi padre, y sin el, por razones más que obvias, yo no sería nada...También le debo gran parte de mi inspiración literaria y mis inicios como historiador. Me dejo muchas cosas, seguro...


De carretería no me entusiasma nada, prefiero otras calles de Cuenca con mucho más encanto y sin ese aire de Vetusta que le dan sus paseantes domingueros. Me quedo con la parte alta, incluso en Semana Santa.



¿Qué lugar, paisaje, punto desconocido de la Serranía escogerías para amar?


Cualquiera que me envolviera en ese perfume a pino y humedad que me gusta tanto. Cuenca tiene infinidad de lugares apropiados para dejar brotar nuestra pasión y yo tengo una Dama maravillosa a la que amar... aunque si tuviera que elegir, me decantaría por la ribera del Júcar en los primeros días de otoño.


¿Cómo es, se ve, se recuerda Cuenca desde la lejanía?

Se ve como un sueño al alcance de la mano, como un seguro descanso donde retirarte cuando te saturas de superficialidad y bullicio sin sentido. Al pensar en Cuenca tengo la misma sensación que cuando uno se queda embobado mirando el fuego y el crepitar de la madera en una chimenea, incluso el olor de Cuenca es diferente, la ciudad tiene un leve aroma, un perfume acogedor que se aprecia cuando regresas a ella después de haber estado algún tiempo fuera.


De nuestra extensa gastronomía, ¿qué plato echas de menos desde otras latitudes? ¿Puedes darnos una receta rápida de tu plato favorito?
Si me encuentro en el extranjero echo de menos cualquier plato, pienso que la cocina española es la mejor del mundo y la más variada, sin menospreciar a la de otros países. La verdad es que soy de buen comer y me gusta mucho cocinar. De la gastronomía conquense me pierden la caldereta, el morteruelo, las migas, el chorizo y el lomo de orza, etc, etc. Tampoco soy capaz de prescindir de un buen cocido madrileño, pero la receta ideal es de mi madre... Ella me ha enseñado que cualquier plato hay que hacerlo con cariño para que sepa bien. El amor es un ingrediente imprescindible también en la cocina.

¿Qué clase de curso darías a los conquenses para aprender sensibilidad hacia su ciudad?


Es importante que todos sepamos el valor de las cosas que nos rodean y no estaría mal impartir un curso de historia del patrimonio histórico y artístico conquense, con visitas guiadas.
Ultimamente he comprobado que harían falta otros que podríamos titular: "Aprenda a vivir en comunidad",  "La papelera: esa gran desconocida",  o "Hay vida al otro lado (de la pared), respeta el descando de tus vecinos..."; Etc...


Como lectura comprensiva“obligatoria” en todos los casos les recomendaría el Tratado sobre la Tolerancia de Voltaire. Que no se asusten, es ameno y breve.

¿Cuál es el poeta, escritor o músico, pintor, desde Fray Luis de León, José Luis Coll, Mari Carmen y su Doña Rogelia, a Raúl del Pozo o alguien más del largo etcétera, que te llena, te hace más feliz?

Evidentemente el artista que me hace más feliz es mi padre, Félix Villalba. Es un autodidacta con una creación artística impresionante y con gran variedad de estilos, aunque cuando más disfrutamos es cuando “se le va la olla” y va más allá de la abstracción. Hace unos años presentó el libro de artista más grande del mundo, (160 metros desplegado) y el libro guinnes rechazó incluirlo por no tener una sección al respecto. Claro, vende mucho más si haces la salchicha más larga o la paella más grande...


Con la poesía y la literatura en general también disfruto mucho y es en su nombre en el que nos reunimos periódicamente un grupo de jóvenes poetas para soñar con proyectos nuevos o recitar nuestros versos. ¿Mis autores preferidos? Muchos, José Luis Jover, Don Ramón Gómez de la Serna, toda la Poesía experimental y visual, Rostand, Eduardo Mendoza, Brossa, Lorenzo Daponte, Bécquer, Calderón, Quevedo, Plauto, Martorell y su Tirant lo Blanch, Ángeles Caso, la poesía para adultos de Gloria Fuertes, Miguel Hernández, Lorca, Machado, de todas épocas, estilos y disciplinas, podría seguir dando nombres días enteros ... pero de los que me citas en tu pregunta, en mi biblioteca solo está Fray Luis...


En cuanto al Arte, me fascina el arte abstracto, el arte de vanguardias... ¿mis preferidos? De todas las épocas: la pintura Románica, Vermeer, Chagall, Da Vinci, Munch, Modigliani, Brancusi, Kandinsky, Saura, Bonifacio, Torner, Mompó, Miguel A. Moset... etc, etc.

Musicalmente tampoco me considero un profano, me gusta sobre todo la clásica, y si hay que ponerse a cantar lo mismo te canto un bolero, el mayo de Cuenca o el Dum Pater Familias...hasta ahora no he provocado muchos aguaceros.


¿Sacrificarías tu vida, tu proyección, sea cual sea tu estatus para dirigir la ciudad, por ser alcalde?


Podría llegar a sacrificar muchas cosas por los intereses de Cuenca, pero nunca por intereses partidistas (en la realidad no sé cual está por encima de cual, pero tengo mis negras sospechas...) Lo que no sacrificaría por nada del mundo sería mi matrimonio y la felicidad de mi hija.


¿Cuál es el sonido de Cuenca?

Cuenca es una sinfonía de contradicciones, de paradojas vitales de belleza serena. Si Cuenca tuviera voz, sería femenina...me la imagino: una viola dando un re menor.


¿Qué río te hace más feliz: Júcar, Huécar, Escavas, Guadazaón..?


Me hace feliz el río con agua, limpio... el Júcar alberga mis leyendas y el Huécar mis juegos infantiles...


¿Un santo conquense?


San “pueblo, l que más se ha partido el lomo para dar de comer a los suyos y por lo tanto para que Cuenca prosperara, el que realiza sacrificios diarios para seguir adelante, el que ama a Cuenca casi desde la inconsciencia del día a día, y del que nunca nadie escribirá un panegírico, una loa o una hagiografía...


¿Un libro fundamental?

Permiteme que transforme tu pregunta en una afirmación:
El Libro: ¡Fudamental!

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